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Recuerdo una reunión reciente con los profesores de mis hijos. Nos recalcaron la inteligencia y buenas ideas pero su falta de iniciativa para compartirlas. Eso me hizo pensar en equipos de desarrollo donde no hay mucha confianza y donde exponer tu idea piensas que es exponerte a ti mismo, ¿tememos al fracaso porque nos importa ser exitosos o transmitir esa idea a los demás? o quizás, ¿tememos al rechazo de esas ideas porque consideramos ese rechazo personal y propio?

El psicólogo estadounidense Abraham Maslow elaboró una teoría conocida como Jerarquía de necesidades de Maslow o más comúnmente conocida como La pirámide de Maslow. Esta jerarquía o pirámide intenta establecer una relación entre las necesidades del individuo y sus motivaciones. Parece obvia en los primeros niveles donde una persona que no tiene nada que comer se motivará por conseguir cubrir esta necesidad básica. Pero, ¿qué puede motivar a una persona que tenga cubiertas todas sus necesidades?

Importante voy a hacer un repaso a las necesidades para tener clara la jerarquía de necesidades de Maslow para después adentrarme a especificar el porqué hablo de todo esto. Si tienes clara la teoría puedes saltar a el poder de las ideas.

Pirámide de Maslow

Necesidades principales

Si estás leyendo esto es muy posible que vivas en un nivel donde tus necesidades básicas estén cubiertas. Según Maslow, estas necesidades son: respirar, beber, comer, dormir, defecar, evitar el dolor y no pasar ni frío ni calor. Hay veces que hay que ser flexible con alguna pero de seguro si pasas mucho frío o mucha calor una de tus prioridades es intentar resolver el problema antes que cualquier otro. Igualmente con las anteriores. Cuando aparecen estos problemas el resto no importan demasiado.

El siguiente nivel se define como la necesidad de seguridad y protección. Asegurar tu integridad física y tu estado de salud así como tus recursos básicos como la vivienda e incluso recursos económicos entran dentro de este nivel. Este nivel es atacado en los momentos de crisis con bastante frecuencia haciendo peligrar nuestra seguridad para obtener un sitio donde vivir o la tranquilidad de unos recursos económicos indispensables para garantizar cubrir no solo tus necesidades básicas sino también una estabilidad. Aún teniendo nuestras necesidades básicas cubiertas si intuimos o vemos nuestros recursos descender nos puede crear malestar e incluso ansiedad no disponer de los recursos que estimemos necesarios a futuro.

Hasta aquí vemos coherentes cada uno de los niveles. Son entendibles y comprendemos su necesidad y utilidad. Los siguientes van un poco más allá.

Necesidades afectivas y de grupo

En la teoría de Maslow el siguiente nivel corresponde a las necesidades sociales o de afiliación. El ser humano es un animal social y necesita vivir en grupo para garantizar su supervivencia. Por lo tanto necesita sentirse parte de un grupo. Los principales grupos se establecen por lazos familiares y afectivos. Aún así prima más la aceptación social. La actitud y las acciones del individuo pueden verse afectadas por las predominantes en el grupo social al que pertenezca solo por ganar su aceptación.

La necesidad de reconocimiento (o estima) puede inducirse como siguiente nivel. Una vez un individuo pertenece a un grupo y es aceptado por el grupo lo siguiente sería ser reconocido como miembro valioso del grupo. Ser reconocido en definitiva. No obstante es importante conocer qué es la estima exactamente.

  • La estima alta corresponde a la autoestima, la necesidad de respeto por uno mismo y comprende sentimientos como la confianza, competencia, maestría, logros, independencia o libertad.
  • La estima baja corresponde a la percibida desde el grupo generando sentimientos como necesidad de atención, aprecio, reconocimiento, reputación, dignidad, fama, gloria o incluso dominio.

Tener un buen nivel de estima (autoestima) y una buena estimación del grupo perteneciente conforma esta necesidad del individuo a nivel social.

Autorrealización

Llegamos al nivel más alto. Esta es la necesidad de ser. Muchas personas cuando tienen cubiertas su necesidades anteriores buscan su propósito. Esto puede llegar cuando después de una dedicación plena a una actividad concreta laboral o personal el individuo se siente autorrealizado. Siente que su esfuerzo mereció la pena y su dedicación ya no solo es meritoria de reconocimiento sino también de una sentimiento de plenitud.

Muchas personas buscan el éxito a través de la autorrealización. Consideran un propósito conseguido cuando se les reconoce y cumple unas directrices marcadas por sí mismos. Es el final de un proceso de búsqueda o trabajo que se culmina en un momento de éxito.

La autorrealización es completamente subjetiva. Una persona puede sentir autorrealización dependiendo de su forma de pensar y objetivos marcados. Hasta no hace mucho la obtención de una serie de elementos como son coche, trabajo, vivienda e hijos constituían la base inducida por la sociedad para considerar una vida plena. Una autorrealización.

Hay quienes encuentran su propósito en una vida dedicada a la familia, la fe o el voluntariado. Otros buscan autorrealizarse a través del trabajo trazando una carrera y marcando como objetivo un puesto concreto dentro de una organización (el sueño americano) e incluso hay quienes se han lanzado a la tarea de montar una empresa y se fijan objetivos como facturar 100 mil euros mensuales.

Lo más importante es saber que nuestra necesidades sociales y de reconocimiento siempre nos juegan malas pasadas en este sentido.

El poder de las ideas

Cuando comenté el caso de la charla con los profesores y recordé el caso de la propuesta de ideas en equipos de trabajo pude detectar y ver ahí un problema: las personas tienen miedo de aportar ideas porque esas ideas pueden ser rechazadas. El rechazo es un sentimiento que juega en contra de nuestra necesidad de reconocimiento. Si consideramos la idea como si fuésemos nosotros mismos y la idea es rechazada consideramos el rechazo propio y personal. Incluso como una afrenta. No debería ser así.

En mi opinión una idea es una propuesta lanzada con la mejor de las intenciones para solventar un problema concreto. La idea puede ser mejor o peor. En el peor de los casos puede ser inútil. En el mejor de los casos la mejor solución vista y propuesta. Pero es solo una idea. En un entorno laboral hay técnicas como la tormenta de ideas (brainstorming en inglés) que intenta eliminar la problemática de atar una idea a quien la propone. Todas las ideas se suman y se ponen en común, después se valoran, se validan y se opta por la mejor. Recordemos que las ideas intentan resolver un problema. Es importante resolver el problema y no tanto quién lo resuelve. Aunque obviamente obtener el reconocimiento (o la culpa) juega un papel muy importante a nivel de estima alta tal y como vimos anteriormente.

El problema es cuando las ideas no responden nada más que a estas necesidades y son elegidas y lanzadas en el grupo solo para intentar obtener una mayor cohesión social con el grupo e incrementar el reconocimiento. Suponen un arma de doble filo al poder ser evaluadas como buenas o malas ideas. Se muestran como un riesgo que asumen esos individuos motivados de alcanzar reconocimiento y evitan esos otros preocupados por perder su afiliación con el grupo o la pérdida de reconocimiento.

¿Qué poder le das a proponer ideas?, ¿dejar salir toda tu creatividad cuando trabajas en grupo?, ¿sientes alguna presión al proponer ideas en tu entorno de trabajo o estudio?, ¿consideras que una mala valoración a una de tus ideas podría destrozarte social o laboralmente? ¡Déjanos tu comentario!