¿Eres adicto al trabajo?

El término workaholic (o adicto al trabajo, o trabajólico) viene a reseñar una enfermedad que comienzan a sufrir, cada vez más y en mayor medida, los trabajadores de la profesión informática (aunque es extensible a la mayoría de trabajadores de oficina).

En mi caso, puedo decir que desde 2004 he sido bastante workaholic (ya nos lo llamó a mi y a unos compañeros una chica irlandesa sobre el año 2005), y al final, con el hecho de formar familia, he acabado dándome cuenta de que, ciertamente, si lo que estás haciendo no lo consigues acabar en ese mismo día… mañana habrá más tiempo. ¿Corre prisa?, quizás habría que haber invertido previamente más tiempo, dinero, esfuerzo, dedicación… porque si era importante, lo sería entonces también, ¿no? Al final, todo se reduce en más planificación y anticipación a los hechos.

Os pongo un extracto del libro Rework, que lo puede definir mejor de lo que lo haría yo en lo que consiste el término y las repercusiones y síntomas:

Nuestra cultura celebra la idea del workaholic. Escuchamos gente que se quema por las noches. Trabajan toda la noche e incluso duermen en la oficina. Se considera un gran honor matarse por un proyecto. Tener mucho trabajo no es suficiente trabajo.

No solo este workaholismo innecesario, sino que también estúpido. Trabajar más no significa que hagas más o mejor. Solo significa que trabajas más.

Los adictos al trabajo acaban creando más problemas que los que resuelven. En primer lugar, trabajar así no es sostenible en el tiempo. Cuando se comience a quemar (y lo hará) le dará mucho más duro.

Los adictos al trabajo pierden el norte también. Intentan arreglar problemas a través de echar horas. Intentan hacerlo de una forma vaga y por fuerza bruta, acabando en soluciones nada elegantes.

Incluso llegan a crear crisis. No ven formas de ser más eficientes porque están trabajando todo el tiempo. Se divierten sintiéndose como héroes. Crean problemas (a menudo sin darse cuenta) solo así pueden seguir trabajando más.

Los adictos al trabajo hacen que la gente que no se queda hasta tarde en el trabajo se sienta mal por trabajar las horas razonables. Eso lleva a la culpa y baja moral alrededor. Además, esto lleva a una mentalidad de quedarse más horas, incluso si no están siendo productivos realmente.

Si todo lo que haces es trabajar, estarás disgustado por tener que oír sentencias. Tus valores y decisiones terminan siendo sesgados. Puedes parar siendo capaz de decidir qué beneficio implica ese sobre esfuerzo y qué no. Acabarás simplemente cansado. Nadie toma buenas decisiones cuando está cansado.

Al final, los adictos al trabajo no hacen más que los no adictos. Pueden pretender ser perfeccionistas, pero solo quieren decir que están gastando tiempo en arreglar detalles en lugar de moverse a la siguiente tarea.

Los adictos al trabajo no son héroes. No salvan el día, solo lo utilizan. El verdadero héroe está en su casa porque ha encontrado la forma rápida de tener las cosas hechas.

¿Alguien se siente reflejado? … Tranquilo, respira tranquilo, piensa realmente en tu posición en la vida… tu pasado, y lo que esperas hacer y pretendes hacer en los próximos años… eso te dará una perspectiva más apropiada de lo que realmente hacer en este momento, que seguramente estés aún en la oficina.