Libros electrónicos

Hay mucha gente que piensa que este será el punto de partida de un dispositivo que permitirá reducir el consumo de papel, del formato de libro convencional y que, a nivel ecológico, tendrá un gran avance hacia un ecosistema más sostenible.

Otros lo consideran un juguete y algo no muy serio que solo usa un sector muy específico de tecnófilos.

El caso es que este dispositivo se va expandiendo, va ganando adeptos y cada vez más, se adentra en nuestra sociedad por dos motivos: el espacio que ahorra, ya que permite tener una biblioteca completa que ocuparía cientos de metros cuadrados en el tamaño de una libreta de A5; el factor ecológico y de sostenibilidad que propone, ya que son miles de libros que no se imprimirán.

Mucha gente piensa, casi sin haberlos visto, que leer en dispositivos LCD, TFT o similares es algo malo para la vista… y estamos de acuerdo, pero el libro electrónico no está hecho ni con LCD ni con TFT, sino con e-ink (tinta electrónica). El papel electrónico se compone de montones de microcápsulas que contienen partículas negras cargadas negativamente y partículas blancas cargadas positivamente que flotan en un líquido. Cuando quieres mostrar algo en el papel aplicas un impulso negativo a las cápsulas que quieres en blanco y positivo a las que quieres en negro, con lo que las cargas opuestas se atraen y las partículas negras o las blancas suben a la superficie de la cápsula. Y eso es lo que ves. Es tan inofensivo para la vista como leer un periódico directamente.

Cuando el libro electrónico carga una página, automáticamente se pone en stand-by, no consume energía, por lo que ahorra mucha batería y, se calcula que, una batería convencional de libro electrónico puede durar cerca de dos meses, leyendo a una razón de 80 páginas diarias.

Hay muchos modelos en el mercado, Amazon sacó su Kindle, el cual permite conexión telefónica con Amazon para la descarga de libros digitales. Sony ya ha sacado al mercado varios modelos, entre los que destacan el Reader PRS–505 y el Reader PRS–700, este último con pantalla táctil.

Hay otras empresas como iRex que tiene un modelo llamado iLiad, que es bastante completo, teniendo incluso la función de libreta, es decir, pantalla táctil para poder almacenar páginas escritas o modificadas por el usuario.

Hay muchos más modelos y, cada día más, puesto que es un formato y dispositivo que cada vez se verá más integrado en la vida diaria de las personas. Tal y como los sistemas MP3 sustituyeron a los antiguos reproductores de musicasetes y CD portátiles.