Interfaz Natural con el Sistema Operativo

Hace tiempo leí a alguien que se había frustrado porque consideraba que la interacción ratón-gráficos no era algo tan natural como pedir en palabra, tecleando en consola, lo que se quiere hacer a la máquina.

En esto considero que los videojuegos nos llevan ventaja en lo que será el manejo de un sistema operativo en el futuro, ya que se pasó de un modo de aventura gráfica en la que había que escribir la acción a realizar y probar y probar hasta dar con la frase adecuada… a un modo más preciso y cerrado de elección de frases que el personaje pudiese decir.

Todo se mueve hacia el ratón, pero no nos damos cuenta de que es porque el movimiento de nuestra mano se sincroniza con el puntero de la pantalla. Quizás sería más cómodo mover la mano directamente por la pantalla, por una pantalla táctil, de modo que el movimiento real de la mano fuese la que guiase ese puntero y, dado el caso, quizás el puntero no se requiriese ya.

No obstante, el manejo de este sistema sería muy cansado, dado que tener las manos extendidas sobre una superficie vertical, no es ergonómico para nada.

Microsoft sacó un aparato que se parece a lo que puede llegar a ser considerado como comunicación o interfaz natural con un sistema informático. Se toca con la mano, tiene una superficie donde, con solo colocar el móvil, el MP3 y otros dispositivos (supongo que solo Bluetooth y/o WiFi), se conectan y permiten ver su contenido.

Pero más allá de tener que interactuar con una fría superficie, ahora nos proponen moldear nuestro entorno… un sistema holográfico “táctil” que reacciona e interactúa con nuestros movimientos. No obstante, la escritura de textos debe de realizarse mediante tecnologías de reconocimiento del habla para que resulte lo más natural. Mientras hablamos, nuestras manos van colocando el texto a partir de donde queremos que comience la siguiente frase y, si es un email, en caso de no querer guardar la voz para reenviarla, se puede hacer que el sistema lea, a viva voz, por un sistema de lectura, la carta recibida.

Por otro lado, la programación y administración de sistemas pueden aún requerir de algún tipo de teclado específico, o un conjunto de funciones en pantalla que poder presionar mientras se habla e interactúa…

Quizás hayamos llegado a la conclusión de que los sistemas informáticos no son naturales, sino artificiales, que cuesta habituarse a ellos, pero que, intentar cambiarlos, puede ser más complicado que el habituarse, por lo que todos estos avances, quizás sean más útiles y fructíferos para las siguientes generaciones, que para nosotros mismos.